De la propiedad al uso del equipo

La crisis del coronavirus ha golpeado a todos los sectores económicos europeos, incluido el sector agrícola. Se han cerrado las exportaciones, reducido los precios de algunos productos y aumentado los costes de producción, lo que ha generado una gran presión económica para muchos agricultores.


Tampoco podemos olvidar las normas y los reglamentos medioambientales tan exigentes a los que el sector se lleva enfrentando durante muchos años, la falta de mano de obra cualificada , los gastos necesarios para incorporar más procesos digitales y la dependencia del trabajo estacional que priva a los agricultores de un flujo de caja positivo a lo largo del año. El panorama agrícola es complejo y cada vez más difícil para muchos actores del sector, que continúa siendo esencial para seguir alimentando al mundo.


La flexibilidad y la liquidez son fundamentales para anticiparse a la volatilidad actual de los mercados y superar las circunstancias actuales. Sin embargo, a fin de preparar el sector agrícola para ello, debemos dejar de «comprar bienes» y centrarnos en obtener resultados.


Tradicionalmente, el sector agrícola se ha centrado en la propiedad de la maquinaria, lo que implica que los agricultores están atados a un equipo durante años y que la liquidez de la que disponen es limitada, una liquidez necesaria para cubrir los costes de mejorar la tecnología o ampliar el parque de maquinaria con equipos adicionales. Y esto no resulta nada fácil si su negocio se está viendo afectado por la volatilidad y la incertidumbre.


AGCO Finance supervisa de cerca los aspectos del mercado como la dinámica de la financiación minorista. Dadas las circunstancias actuales de crisis, el mercado muestra cautela a la hora de realizar nuevas inversiones, algo totalmente comprensible. Sin embargo, las inversiones pueden crear oportunidades: piense, por ejemplo, en los beneficios para su negocio si reemplaza la maquinaria poco eficiente. Además, las nuevas tecnologías son más respetuosas con el medioambiente, lo que le permite cumplir mejor con los nuevos reglamentos, que tienden a centrarse cada vez más en operaciones agrícolas sostenibles.

Piense, por ejemplo, en el Pacto Verde de la Unión Europea, cuyo objetivo es impulsar el uso eficiente de los recursos mediante una economía limpia y circular para restaurar la biodiversidad y reducir la contaminación. No es de extrañar que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) haya concedido recientemente una financiación especial, a la que AGCO Finance también tiene acceso, que nos permite ofrecer tipos de interés más bajos para financiar equipos más sostenibles, como, por ejemplo, la maquinaria con motores fase V, que contribuyen a desarrollar una economía más ecológica. 


Las circunstancias actuales exigen contar con soluciones de inversión y de pago de la maquinaria, más flexibles. En este contexto, ha surgido una tendencia muy prometedora que se apoya en esta idea: la servitización. Por lo general, cada vez menos personas adquieren productos y servicios convencionales, sino que prefieren comprar los «resultados» que estos generan. En otras palabras, se prefiere la «movilidad» a «comprar un coche».. 


La servitización es una forma de acceder a los equipos y los servicios (uso, mantenimiento, garantía, etc.) de forma fácil y económica al combinar ambos en un solo paquete. Incluso pueden incluirse en un contrato de pago en función del uso para lograr la máxima flexibilidad. La servitización le permite prescindir de la propiedad de los equipos y tener acceso a ellos justo cuando los necesite. Lo importante no es ser el propietario de los equipos, sino disfrutar de sus beneficios. Se trata de poder disponer de ellos sin tener que asumir las responsabilidades de ser propietario. Un buen ejemplo son los arrendamientos con todo incluido de 12 a 72 meses de duración, una solución de financiación que incluye garantía extendida, seguro y mantenimiento, lo que aporta tranquilidad. Además, desde hace poco se pueden añadir servicios de conectividad, lo que sin duda es un gran avance en la agricultura de precisión. 


Otra forma de beneficiarse de los nuevos tractores sin ningún compromiso de compra por adelantado, es el alquiler de prueba, que cada vez ofrecen más proveedores. 

Gracias a ella, los clientes pueden probar la máquina en su campo antes de decidir si desean arrendarla o no. Al final del plazo de financiación acordado, los clientes pueden optar por la opción que más les convenga: prorrogar el contrato, reemplazar el equipo por una nueva máquina, comprar el activo o simplemente devolverlo. 


Las soluciones de servitización pueden ayudar al progreso del sector gracias a la combinación de la flexibilidad, la liquidez (transparencia de los costes), la innovación y la tranquilidad.


Por ello, a pesar de las dificultades, no podemos dejar que las limitaciones y los desafíos nos frenen, sino pensar en las alternativas que tenemos. Las soluciones de financiación pueden adaptarse a las fuentes de ingresos de los clientes y evitar la carga innecesaria del flujo de efectivo causada por los ingresos estacionales o, por ejemplo, por la crisis de la COVID-19. 


En este sentido, se puede considerar la posibilidad de realizar pagos aplazados o un pago global de mayor cuantía al final del contrato para conseguir arrendamientos mensuales o estacionales mas bajos y al mismo tiempo poder beneficiarse del uso de la nueva máquina. 


El mercado actual exige contar con flexibilidad para asegurar un nivel de liquidez adecuado. La servitización le permite ir incluso más allá. Además de asegurar las inversiones, favorece las operaciones agrícolas más sostenibles. A pesar de la incertidumbre actual, la servitización puede ayudar al sector agrícola a centrarse en su objetivo principal y esencial, que no es otro que continuar alimentando al mundo de manera sostenible.